“LOCAL ÉS GLOBAL”
La Colección de Arte Banco Sabadell – Fotografía Documental se inició en 2013. Su fondo se nutrió inicialmente de obra nacional e internacional, la mayoría inédita, presentada en el Festival DOCfield, organizado por la Fundación Photographic Social Vision hasta 2018 en Barcelona, con el objetivo de reconocer el valor social de la fotografía documental y el fotoperiodismo. Posteriormente, el fondo de fotografías de la colección se ha ido complementando con obras ganadoras del prestigioso concurso anual World Press Photo y con otras de diversas procedencias.
“Local és global” (Local es global) difunde, por primera vez, una selección de más de 50 fotografías de esta colección. Se trata de una estimulante recopilación de testimonios de la actualidad reciente, escogidos por ser obras de gran sensibilidad y marcado compromiso social. Fiel a los objetivos y valores del mejor fotoperiodismo, esta muestra explora los contextos y retos comunes de la humanidad tanto a nivel local como planetario: los movimientos migratorios, los efectos del cambio climático, las crisis económicas y políticas, las protestas civiles, los cuerpos como territorios de conflicto y también de reivindicación identitaria.
En un contexto global cada vez más saturado por todo tipo de imágenes, esta colección pone en valor el rigor y la responsabilidad con que sus autores desarrollan su trabajo. También su talento y capacidad para renovar las narrativas visuales, tan necesarias para favorecer la creación de vínculos, emocionales e intelectuales, entre el público y las realidades documentadas. Esta exposición invita a cruzar fronteras, a reconocernos en el otro y habitar su piel, a ser testigos sin filtro del complejo periplo por el que transitamos como humanidad, con el claro objetivo de estimular nuestros sentidos, enriquecer nuestra comprensión y fortalecer nuestra opinión crítica.
GUERRAS Y CONFLICTOS, MÁS ALLÁ DE LA NOTICIA
Conflictos fronterizos que provocan escaladas bélicas de proporciones inesperadas. Grupos terroristas que extienden su poder en territorios poscoloniales y a merced del intervencionismo extranjero. Revueltas ciudadanas contra gobiernos autoritarios que las reprimen con extrema violencia, incluyendo detenciones masivas y asesinatos, para mantener su hegemonía. Y, como siempre, los civiles sufriendo todo tipo de abusos, especialmente las mujeres.
Son realidades que pueden documentarse sobre el terreno, con profesionales corriendo graves riesgos, mientras estallan los acontecimientos. Aun así, reflejar las consecuencias a posteriori puede llevarnos aún más lejos, al mostrarnos paisajes destruidos y espacios abandonados, que funcionan como poderosas metáforas de lo ocurrido, o testimonios personales de lucha, supervivencia y resiliencia, que nos permiten profundizar en el daño infligido por quienes son responsables y cómplices de las guerras.
FLUJOS MIGRATORIOS IMPARABLES
Centenares de personas abandonan a diario el país donde nacieron, motivadas por contextos de guerra, dictadura, pobreza, hambruna o por los estragos del cambio climático. Otras simplemente buscan un futuro mejor para ellas mismas o para mantener a sus familias en origen. En cualquier caso, el viaje nunca es fácil y conlleva múltiples riesgos, ya sea por la peligrosidad de la ruta o por las mafias que se aprovechan de quien migra y de sus exiguos recursos. A menudo, las personas migrantes mueren o desaparecen en el camino, sin que sus familias sepan dónde hallarlas. Y aquellas que llegan a buen puerto se enfrentan a políticas migratorias cada vez más restrictivas.
Aquí presentamos una serie de proyectos fotográficos que ponen el foco en algunas de las rutas migratorias más peligrosas del mundo y en las personas que las recorren.
PROTEGER EL MEDIOAMBIENTE
Hoy en día, la humanidad vive asolada por sequías y huracanes, incendios e inundaciones. El cambio climático ha convertido en recurrentes los desastres naturales. Y, demasiado a menudo, la acción humana empeora estas situaciones a través de la sobreexplotación de recursos, del desarrollo industrial no sostenible o de la dejadez de espacios naturales.
La fotografía capta este momento crítico de nuestra historia, retratando directamente los fenómenos meteorológicos extremos y la destrucción de los ecosistemas, pero fijándose también en las comunidades que lo sufren en primera línea, que ven desaparecer sus medios de subsistencia y se ven obligadas a migrar en busca de trabajo y alimento, porque hemos roto el equilibrio que sustentaba la vida humana en el planeta.
CENTRARSE EN LAS PERIFERIAS
Las sombras, humos y grietas de las ciudades son indicadores de la calidad de vida de quien las habita. Crisis y desigualdades económicas, delincuencia y falta de oportunidades, enfermedades y adicciones son fuente de marginación. También en países donde existen políticas públicas que deberían proteger el bienestar común, un hecho que pone en cuestión la viabilidad de nuestro sistema.
Vivimos bajo la influencia de contenidos desarrollados para mantenernos entretenidos, distraídos, anestesiados de la realidad. Por contra, las prácticas documentales a menudo tratan de explicar nuestra sociedad poniendo el foco en sus periferias. Las vidas al margen, la lucha por la supervivencia de comunidades vulnerables o las historias de individuos enfrentados a situaciones adversas complementan el relato oficial e iluminan lo que escapa al control de los gobiernos o aquello que prefieren esconder. Acceder a estas historias de vida y a sus retos, que como sociedad también nos incumben, nos brinda la oportunidad de matizar nuestra comprensión del mundo y ganar conciencia crítica.
EN CUERPO Y ALMA
Quiénes somos depende de múltiples factores. Nuestra identidad puede verse definida por el entorno en que hemos sido criados, la memoria de nuestros antepasados, la comunidad a la que pertenecemos, el contexto político que habitamos o el sistema de valores imperante. Todas estas cuestiones generan conflictos internos que, a la vez, representan los de nuestra sociedad.
Nuestra identidad también se manifiesta a flor de piel, a través de un físico que muestra el paso del tiempo o el reflejo de inseguridades y opciones vitales. Además, nuestros cuerpos son campos de batalla que no solo afrontan enfermedades, sino también retos de salud pública o tendencias estéticas que homogeneizan nuestras experiencias y expectativas.
Sea para captar consciencia o presencia, la fotografía es una herramienta ideal para explorar nuestra esencia.
Comisariado
Teresa Martelo (Fundación Photographic Social Vision)
Producción
Colección de Arte Banco Sabadell y Biennal de Fotografia Xavier Miserachs
Diseño expositivo
Teresa Martelo e Inés Muñoz (Fundación Photographic Social Vision)
Diseño gráfico
Carles Reig
Asesoramiento lingüístico y traducciones
Núria Sàbat, Daniel Parsons y Flavie Marczoch
Impresiones
Gràfiques Agustí
Montaje
Fusteria Pujol
