“CUIXART A TRES BANDAS Y...”
La llegada de Modest Cuixart Tàpies (Barcelona, 1925 – Palamós, 2007) a Palafrugell en 1971 supuso un paso adelante en la vida cultural de un municipio con el que estableció un profundo vínculo emocional y profesional.
La Biennal de Fotografia Xavier Miserachs se suma a los actos programados por el Ayuntamiento con motivo del centenario del nacimiento del pintor a través de esta exposición que quiere rendir homenaje al artista, al hombre y al amigo. Un homenaje a tres bandas que recoge imágenes de tres fotógrafos autodidactas que lo conocieron y apreciaron: Josep Capellà (Torroella de Montgrí, 1950), Lluís Maimí (Palafrugell, 1945) y Francesc Dalmau (Palafrugell, 1953).
El amor por la fotografía, el afecto que sentían por el pintor y la admiración por su obra unen tres miradas personales, hechas desde una óptica profesional, amateur o testimonial, que responden a distintos intereses. Los retratos de Capellà y Maimí, en blanco y negro, ofrecen la visión más personal y cercana de Cuixart, mientras que las instantáneas de Dalmau tienen un gran valor documental al reflejar, sobre todo, su amplia actividad social.
Todas ellas conforman un mosaico que muestra diversos ámbitos de la vida del pintor en Palafrugell, complementarios e imprescindibles para comprender la dimensión y el alcance de un artista con el que los fotógrafos compartieron vivencias y conocimientos.
JOSEP CAPELLÀ BRUGUERA
(Torroella de Montgrí, 1950)
El carácter sosegado y reflexivo de Josep Capellà inspira una forma de trabajar pausada, artesanal y técnicamente impecable que destila una especial sensibilidad personal y artística.
«Me gusta trabajar sin prisas, esperar el momento más apropiado para accionar el pulsador, revelar yo mismo los negativos, dar a la fotografía el tiempo que necesita para mostrar lo que se esconde tras la evidencia. Para mí, el retrato debe ser en blanco y negro, desnudo, sin artificios ni decorado; creo que así sobresale más la personalidad del retratado, del que busco una postura natural y relajada, que no siempre es fácil de conseguir».
El contacto entre Josep Capellà y Modest Cuixart se produjo a principios de los noventa, cuando el fotógrafo colaboraba en una columna dominical que hacía Pol Girbal en El Correu Catalán. «Entre nosotros surgió una relación profesional y de amistad que me permitió descubrir a una persona sensible, generosa; un artista interesante y con una amplia trayectoria al que no se le ha hecho justicia, ni aquí ni fuera, por distintas circunstancias».
Una cámara Zeiss Ikon sin ningún tipo de automatismo que le regaló su padre cuando era pequeño, el interés por aprender la técnica y la curiosidad por descubrir todo lo que sucedía en torno a la fotografía, aquí y fuera del estado, le permitieron desarrollar una sólida trayectoria profesional ostensible en la edición de diversas publicaciones y exposiciones.
LLUÍS MAIMÍ CASANOVAS
(Palafrugell, 1945)
La atracción de Lluís Maimí por la fotografía surgió en la infancia, en el estudio de Pere Palahí, y se formalizó en 1961, en plena juventud, a través de un curso de fotografía por correspondencia. Luego, Lluís y la cámara formaron un tándem que ha fructificado en varios premios, publicaciones y exposiciones individuales y colectivas.
Su trabajo como fotógrafo abarca un mar infinito, pero es en las imágenes de calle y en los retratos donde destaca especialmente; los que hizo al pintor Modest Cuixart en la década de los setenta son un buen ejemplo de ello.
«La primera fotografía se la hice en agosto de 1973 y se publicó en la Revista de Palafrugell. Más adelante, me pidió los derechos de publicación y me dijo que encabezaría una muestra en São Paulo. Curiosamente, en 1976, esta foto abría un monográfico sobre el pintor en la revista Guadalimar. Ese mismo año me invitó a realizar un reportaje en su casa. Lo retraté en su estudio, buscando un cierto intimismo y una complicidad que mostrara aquel vigor i aquella presencia tan característica. También aproveché para fotografiar algunos de los espacios más sugerentes del edificio, porque de algún modo dejaban entrever una parte del escenario que acogía su vida diaria.»
La relación entre ambos nunca se perdió, pero a raíz del nombramiento de Lluís como jefe de protocolo del consistorio municipal, ésta se centró principalmente en temas de carácter oficial.
FRANCESC DALMAU FÀBREGA
(Palafrugell, 1953)
El primer contacto directo de Francesc Dalmau con Modest Cuixart fue en 1983, en la recepción que el artista ofrecía en su casa durante las Fiestas de Primavera y a la que el fotógrafo asistía en calidad de periodista gráfico. Al principio, la relación fue puramente cordial, pero el trato continuado y el carácter abierto y sociable de ambos hizo que evolucionara hacia una amistad sincera mantenida hasta la muerte del pintor. «Tenía, como casi todo el mundo, sus sombras, pero era todo un caballero y una buena persona, un hombre con una cultura extraordinaria, de la que nunca alardeaba; era accesible y sabía adaptarse con naturalidad al nivel de su interlocutor».
Si bien Francesc siempre se mostró reacio a fotografiarlo mientras trabajaba, «por una cuestión de respeto; de no interferir ni molestar, porque lo considero una intromisión…», finalmente accedió a realizar una sesión con Cuixart en su estudio, «solo con voluntad testimonial, porque mi interés en la fotografía es puramente documental, no artístico».
Profundamente arraigado en Palafrugell, su inagotable y generosa implicación en el tejido asociativo de la localidad demuestra una dedicación extraordinaria a la memoria y cultura de nuestro pueblo, mientras que su faceta como fotógrafo le ha convertido en un cronista visual clave en la vida social y cultural del municipio.
Comisariado
Biennal de Fotografia Xavier Miserachs
Producción
Ajuntament de Palafrugell
Disseño expositivo
Biennal de Fotografia Xavier Miserachs
Diseño gráfico
Carles Reig
Reproducciones fotográficas
Rebel·lab Photo
Enmarcación
Arte Pisano & Pellet Punto
Asesoramiento lingüístico y traducciones
Núria Sàbat, Daniel Parsons y Aina Pubill
